Dos películas con claro sabor musical están pendientes de estreno es nuestro país. Ambas tratan de contar la historia de un intérprete aunque, aparentemente, lo hacen desde puntos de vista muy diferentes.
Control narra la vida de Ian Curtis, líder de una de las bandas más importantes e influyentes surgidas del Reino Unido en las últimas décadas, Joy Division. Para interpretarlo, se ha elegido a un actor casi desconocido, Sam Riley. La película ha sido dirigida por un debutante que, sin embargo, cuenta con una gran experiencia en el campo de la fotografía y del videoclip. Antón Corbijn ha trasladado al film la estética de sus trabajos anteriores (el blanco y negro ha sido siempre una de sus señas de identidad) y, una vez visto el trailer, el resultado promete ser bastante sobrio y siguiendo los patrones clásicos del cine.
Control narra la vida de Ian Curtis, líder de una de las bandas más importantes e influyentes surgidas del Reino Unido en las últimas décadas, Joy Division. Para interpretarlo, se ha elegido a un actor casi desconocido, Sam Riley. La película ha sido dirigida por un debutante que, sin embargo, cuenta con una gran experiencia en el campo de la fotografía y del videoclip. Antón Corbijn ha trasladado al film la estética de sus trabajos anteriores (el blanco y negro ha sido siempre una de sus señas de identidad) y, una vez visto el trailer, el resultado promete ser bastante sobrio y siguiendo los patrones clásicos del cine.
Todo lo contrario pinta el otro estreno, I’m not there. ¿Qué la película es sobre Bob Dylan? Pues mira que bien. ¿Qué está inspirada en su vida y obra? Suena raro. A saber como habrán interpretado sus canciones. ¿Qué 6 actores hacen de Dylan, entre ellos Richard Gere, un niño negro y que la mejor interpretación es de una mujer (Cate Blanchett)? Esto empieza a superarme. ¿Qué la dirige Todd Haynes? ¡Qué miedo! Su anterior incursión en el mundo de la música, Velvet goldmine, era francamente mala. En resumen, un experimento que supongo que no dejará indiferente a nadie
2 comentarios:
Los biopics de figuras atormentadas del mundo del espectáculo siempre me han atraído. Si son genios musicales con tendencias autodestructivas, me entra una curiosidad morbosa que me lleva al cine a la mínima. Aunque no he escuchado nada (o casi nada) de Joy Division, seguramente sea una baza a considerar.
Sin embargo, Dylan me cae gordo. No tiene fundamento y hay canciones suyas que me gustan, pero él, en sí, me cae gordo. Así que si encima es un experimento peligroso, seguramente se esperará al vídeo.
Ahí esta, con un par!!! En 5 líneas te acabas de cargar al que muchos consideran uno de los mayores genios de la música y para el que piden el Premio Nobel de literatura (Bueno, Cela también lo tienen). Es broma. Ya se que te refieres a él mas como ícono que como músico. En cuanto a la persona, no tengo una opinión clara sobre él. Y en cuanto a su música, he escuchado muy poco, asi que me lo pondré como deberes pendientes. Eso si, lo he visto dos veces en directo (dos días seguidos!!) y me pareció pelín coñazo.
En cuanto a Ian Curtis, vas por el buen camino. Y si lees por ahí alguna cosilla de su vida (en wikipedia mismo), es posible que tu morbo aumente...
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